




Ciudalcampo es una zona de chalets cerca del Circuito del Jarama . En uno de ellos tenían este agujero excavado en los sótanos. Aunque no había falta de luz, pues la iluminación proviene de un lucernario cenital que está a la altura del suelo del jardín, el resto está bajo tierra, y la sensación era la de estar en un bunker.
Sus propietarios querían conseguir con la pintura dar la impresión de un espacio abierto, para evitar la sensación de enterramiento.
La piscina tiene un bonito zócalo de travertino, como las escaleras, y la falsa arquitectura se hizo en los mismos tonos para unificar el conjunto.

